Si quieres saber quién te escribe, pues te lo voy a decir.
Te escribe la ansiedad, el deseo, la intriga.
Te escribe el amor desbordado como agua de río, te escribe la ilusión, te escribe la esperanza que aun sigue viva, te escribe esa luz que aun no se apaga.
Yo soy un naufrago en medio del mar, soy una flor sembrada en el desierto, soy la luz de la esperanza, la esperanza que no se ha perdido.
Soy la inocencia de una niña, soy la soledad en medio de la oscuridad, soy el árbol que suelta sus hojas porque le falta calor para poder vivir.
Soy el silencio, soy la imposibilidad de hablar, soy la cobardía, el orgullo, el miedo a dejar al descubierto mis propios sentimientos, soy un pez nadando en la arena, soy una flor en el polo norte que muere lenta y despiadadamente a causa del frío, soy el sol resplandeciente pero sin nada que iluminar.
Soy el cansancio, soy el dolor del alma y la tristeza del corazón, soy la melancolía, soy la bondad, la ternura, la pasión, soy la brisa que roza tu cuerpo, soy el cariño incesante, soy la nobleza y la dulzura, soy la realidad de una historia…
Soy yo, un ser lleno de virtudes y defectos que simplemente se ha enamorado de ti y que te ama.