CUANDO EL TIEMPO NO EXISTE
Cuando el tiempo no existe... Cuando los días abrazan a las noches y las noches se tragan las mañanas, cuando la luna aparece sin haber sido llamada y el sol, impaciente, empuja a las estrellas y borra sus brillos con uno de sus rayos.
Desaparece todo. Desaparece la soledad, que se esconde entre las ojeras; desaparece la tristeza, absorbida por el insistente dolor de cabeza; desaparece la apatía, que se hunde entre montañas desordenadas de papeles.
Quería escribir, como nunca en mi vida. Quería poner orden al pensamiento, organizar las palabras que se alborotaban como locas en mi cabeza, obligarlas a formar parte de un sujeto y de un predicado. Quería sentarme a escuchar el silencio, beber a sorbos lentos, muy lentos, una taza de chocolate. Quería volver a soñar mis sueños de soledades antiguas, de besos, de caricias, de precipicios que no acaban, de calles vacías que me devuelven el sonido de mis pasos....
Quería perder la mirada a través de la ventana, recoger los recuerdos que dejé tendidos para que se secaran, empapar de lágrimas una almohada que me ha echado de menos y dibujar en un papel en blanco un futuro con lápices de colores.
Pero cuando el tiempo no existe, no existe nada…




pedazodehoja dijo
Exactamente no sé como he llegado a parar acá, pero que hermoso ha sido este paradero; aunque siga notando optimismo, aunque fuera uno anhelado siemplemente me encanta. Muchas gracias por escribirlo.
Muchos saludos, muchos, muchos.
11 Mayo 2007 | 10:19 AM